El primer mes con las canalizaciones blindadas en la nave de ensamblaje nos dejó ver la diferencia. Antes teníamos que revisar los tendidos cada dos semanas por roces y aplastamientos. Con las bandejas de acero galvanizado en caliente y los conductos estancos, el cableado de los brazos robóticos no ha sufrido ni una interrupción. La instalación fue más rápida de lo que calculamos: el equipo de Scapeelectrical montó 120 metros lineales en tres jornadas, incluyendo los soportes antisísmicos. Lo que más valoro es que no hubo sorpresas con la estanqueidad en las zonas de lavado a presión. Para una planta que opera 24/7, esto es tranquilidad.